Rupit (Barcelona)

lunes, 5 de abril de 2010


Justo en la frontera entre Girona y Barcelona y a 950m de altitud, la riera de Rupit perteneciente al río Ter riega las tierras de la comarca de Osona. En su orilla se encuentra un pueblecito que tranquilamente convive con los bosques que lo envuelven.
Rupit está situado en el centro geográfico del valle de Sau-Collsacabra, a 98 Km. de Barcelona y 83 Km. de Girona.




Uno de los accesos de entrada al pueblo se hace a través de un puente colgante de madera, que suspende al viandante con un peculiar balanceo a 20m por encima de la riera. Dicha pasarela fue construida en 1945 para salvar la riera que envuelve la población, y se reconstruyó totalmente en 1994.



Rupit tiene apenas 340 habitantes, que conservan con todo detalle sus calles empedradas y casas de construidas en los siglos XVI y XVII. El ambiente y estilo arquitectónico de la época perdura gracias a las estrictas normas urbanísticas del pueblo, que apenas permiten el paso de vehículos por sus estrechas callejuelas.




Los habitantes no descuidan ningún detalle y mantiene la población impoluta. Casas perfectamente restauradas con portones y balcones de madera, que parece recién acabados de barnizar. Incluso los pomos de las puertas de hierro forjado merecen ser contemplados con admiración 












C/Fossar (Foso)
El nombre de esta calle proviene de que antiguamente había lindado con el foso o cementerio. Es una calle esquinada, empinada y escalonada, donde se puede comprobar toda la maravilla arquitectónica, genuina y rústica de Rupit. Abre esta calle una cruz realizada por un artesano del pueblo. Algunas de las casas de esta calle tienen algún detalle representado en el Pueblo Español de Barcelona.









 
Una de las cosas que llama la atención en la villa, es una pared que sobresale sobre un gran peñón que domina el pueblo. Parece que la roca, en latín “rupes”, es el origen del nombre del pueblo.


Plaza Mayor



UNA EXCURSIÓN AL SALTO DE SALLENT

El conjunto de arroyos y fuentes que brotan por las crestas del valle de Sau-Collsacabra forman la riera de Rupit, uno de los recursos hidrográficos más importantes de la zona. Sus aguas, antes de asomarse al pantano de Susqueda, dibujan pequeñas pozas y cascadas como el Salto de Sallent con una caída vertical de 100 metros que se puede contemplar desde un mirador. La excursión completa puede durar sobre la hora y media dependiendo del ritmo, unos 40 minutos de ida y otros tantos de vuelta, con un total de unos 4km.

Pasados veinte metros de la iglesia, justo al entrar en la plaza, se coge una calle que baja a la izquierda. Pocos metros más adelante nos desviamos a la izquierda por un túnel que pasa por debajo de una vivienda y siguiendo el margen izquierdo de la riera hasta llegar al Molí Rodó.




Poco a poco nos iremos alejando, dejando atrás la villa. Seguiremos por el sendero, atravesando caminos irregulares y con cambios de pendientes, pero no dificultosos. Inclusive  se han ido haciendo escalones en las propias rocas para facilitar el paso.
Si el día acompaña, tan sólo será necesario seguir a los excursionistas de todo tipo de edad que van y vienen.
Un poco más abajo cuando la riera se empieza a abrir, hay que atravesarla al margen derecho, pasando por encima de las piedras que hacen de puente.



Seguiremos bordeando la riera, que nos irá acompañando durante todo el trayecto. El ruido de las aguas nos confirmarán que vamos por buen camino.
A mitad del trayecto, se puede hacer un descanso, refrescarnos y beber  agua fría y potable de la fuente.


Un ratito más caminando y veremos que el sendero se abre hasta convertirse en una explanada. El Salto de Sallent queda a la derecha. El mirador se encuentra a 300m más adelante. Tiene unas buenas barandas de hierro para facilitar las vistas y fotos, incluso para los que sufren de vértigo. El chasquido de las aguas chocando contra las rocas invitan a pasar un rato de relax contemplando el paisaje.






Las vistas son maravillosas. El valle del Sau-Collsacabra al fondo con sus acantilados y el verde boscoso. Es fácil encontrar a algún amante del rapel descendiendo por los barrancos.





















ENLACES DE INTERÉS
Turismo Rural La Cabanya del Vilar





SITUACIÓN
Adjunto este plano ampliado de la zona, ya que hay bastantes puntos de atractivo interés para visitar como los pueblos Roda de Ter y Tavertet, el valle de Sau-Collsacabra, el Pantano de Sau, el Monasterio de Sant Pere de Casserres, y seguro que muchos más lugares que me dejo.



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Templo Augusto (Barcelona)

jueves, 1 de abril de 2010


La gran mayoría de los restos de la Barcelona romana se pueden disfrutar en el barrio gótico, sobre todo en el Museo de Historia de la Ciutat situado en la bonita plaza del Rey. Muy cerca, en una estrecha callecita que pasa completamente desapercibida, se encuentran las huellas de lo que fue un templo romano.




En el número 10 de la calle Paradís, es un antiguo edificio restaurado para alojar viviendas donde su primera planta es ocupada por el Centre Excursionista de Catalunya.

En su patio interior se esconden cuatro de las columnas que formaban parte un templo pagano que pertenecía al foro de la ciudad romana de Barcino, y estaba dedicado al emperador Augusto.

Los vecinos del edificio, deben sentir una sensación extraña cuando se asoman al patio interior, y pueden ver rastros de la época romana.

El templo de Barcino se construyó a finales del siglo I aC y durante más de cuatrocientos años presidió el foro de la ciudad. Tras perder su función el edificio experimentó diversas transformaciones, pero siguió marcando la fisonomía de la ciudad.
Las medidas del templo eran de 35m de largo por 17,5m. de ancho. Sobre un podium se alzaban las columnas que lo rodeaban por todo el perímetro. Su pórtico constaba de seis columnas al frente, que coronaban unos capiteles de orden compuesto.


Recreación de como debió ser el Foro de Barcino con el Templo Augusto al fondo


En el siglo XI era conocido como “el Miraculum” (el milagro), seguramente debido a su presencia, todavía imponente. La construcción de nuevas edificaciones en la Baja Edad Media propició que lo que quedaba del templo se preservara, si bien de forma fragmentada, en el interior de las nuevas casas.

A partir del siglo XV, las columnas y los capiteles del templo que aún podían verse dentro de los edificios llamaron poderosamente la atención y dieron pie a muchas interpretaciones: un gran sepulcro, un monumento conmemorativo, un templo, el final de un acueducto, etc. Finalmente a mediados del siglo XIX se aclaró definitivamente que se trataba de un templo romano.

El edificio ha sufrido varias adaptaciones y reformas a lo largo del tiempo. Sólo las tres columnas que están en ángulo han estado siempre allí. La cuarta columna fue emplazada en 1956, después de estar muchos años en la plaza del Rey. A principios de siglo, el arquitecto Lluís Domènech i Montaner, hizo una gran transformación del edificio y adaptó las estancias del piso principal, que tenía que ocupar el Centre Excursionista de Catalunya, en función de les columnas romanas antes medio ocultas y, a partir de entonces, restauradas y exentas. La inauguración oficial de les obres de remodelación del local, que le dieron el aspecto actual, tuvo lugar el 20 de octubre de 1905.






Pedestal honorífico del forum dedicado a Quinto Calpurnio Flavio. Personaje que pertenecía a un linaje de magistrados municipales nacidos en Barcino. Piedra calcárea de Santa Tecla. Finales del siglo I dC.
“A Quinto Calpurnio Flavio, hijo de Lucio, de la tribu Galeria, edil, duúmviro y sacerdote de Roma y del emperador, los barcinonenses por decreto de los decuriones”
Cuando el forum perdió su función, el pedestal se dedicó a otros usos. En una de las caras se conserva un tablero de juego.
Esta pieza, encontrada en los cimientos de la iglesia parroquial de Santa María del Pí, fue recuperada por el Servei de Patrimoni Arquitectònic de Generalitat de Catalunya, e incorporada posteriormente al patrimonio de la ciudad.



La entrada es gratuita y el horario es de Martes a Domingo y festivos, de 10:00 a 14:00h y de 16:00 a 20:00h. El 1 de enero y 25 de diciembre permanece cerrado.
Como la visita será corta, se puede combinar con otros hallazgos romanos, como el Museo de Historia de la Ciutat donde se pueden admirar los restos de la antigua Barcino en los sótanos de la Barcelona actual, o ver lo poco que ha dejado la ciudad de las murallas romanas.



Castillo de Olérdola (Barcelona)

miércoles, 31 de marzo de 2010


El castillo de Olérdola se alza sobre un cerro llamado Sant Miquel de Olérdola, en la localidad del mismo nombre, de la comarca del Alt Penedés, provincia de Barcelona. No es un realmente un punto demasiado conocido pero por lo contrario si muy interesante. Asentamiento prehistórico, poblado íbero, fortificación romana, ciudad medieval y amplias panorámicas de las comarcas del Penedés y Garraf. Un combinado que invita a una realizar un paseo mientras se recibe una buena lección de historia, y se contempla en que condiciones vivían nuestros antepasados.





Nada mas pasar la entrada al conjunto histórico, encontramos a la derecha el centro de interpretación donde se exponen restos pertenecientes a este yacimiento. 



UN POCO DE HISTORIA
La montaña de Olérdola ha sido un enclave estratégico habitado sucesivamente por el hombre desde la edad de bronce (poco menos de 4000 años atrás) hasta la época medieval (s. XII). Las claves de esta reiterada ocupación es la inmejorable situación geoestratégica, los riscos que envuelven la montaña y la disponibilidad de recursos de agua.

De los primeros poblados tan sólo se han hallado los restos de alguna cabaña y de herramientas y atuendos. El primer poblado amurallado data de los inicios de la edad de hierro (s. VIII-VII aC). Durante este tiempo se construyó la primera muralla, en el mismo lugar donde más tarde se levantará en vallum romano. El muro cerraba el único sector accesible de la montaña y estaba construido con bloques de piedra sin pulir. Las casas y calles de este poblado fueron arrasadas por las construcciones posteriores y tan solo hay conocimientos de algunas viviendas adosados a la muralla.

Entre los s. V-IV y I aC, Olérdola fue ocupada por los costéanos o cessetanos, una de las tribus del pueblo íbero. El oppidum era de considerable extensión y sus numerosos habitantes se instalaron en la parte baja de la plataforma rocosa, adaptando la estructura preurbana a la orografía del terreno y reaprovechando la muralla ya existente.

Entre finales del s. II e inicios de s. I aC, los romanos escogieron la montaña para establecer un campamento militar con el fin de controlar el territorio, en especial la vía que atravesaba las llanuras del penedés. Los iberos olerdolanos fueron asimilando las nuevas costumbres y convivieron más de medio siglo con el destacamento militar romano.

Como un testimonio de la huella romana, se conservan en Olérdola tres obras: la muralla, la cisterna y la torre atalaya. La fortificación fue abandonada en el momento que el territorio es romanizado totalmente y comienza un largo periodo de paz.

Cerca de mil años después fue deshabitada y ocupada por núcleos residuales de población. A los inicios del s. X se desarrolla una ciudad fronteriza bajo los auspicios del condado de Barcelona, aprovechando la estratégica situación y las buenas defensas.

Según la documentación, Olérdola fue fundada por el conde Sunyer, entorno al año 929. A lo largo de s. X, en el marco de las luchas entre cristianos y musulmanes, la civita tuvo un destacado papel en el control y la defensa del sur de la región. Su término comprendía gran parte de las actuales comarcas del Penedés. A mediados del s. XI, en medio de la revuelta feudal contra el poder de los condes, tomaron especial protagonismo los autoproclamados príncipes de Olérdola, Mir Geribert, uno de los principales impulsores.

Con el desplazamiento de la frontera cristiana hacia el sur, a inicios del s. XII, y la pacificación del territorio, se inicia la decadencia de Olérdola y el gradual desplazamiento de la población hacia las llanuras, cerca de los campos de cosecha, el agua y las vías de comunicación. Dentro del recinto fortificado medieval, el espacio se estructuraba en tres áreas. En la parte superior se encontraba la zona militar y administrativa con el castillo en la cima, y más abajo, el área sacra con la iglesia y la necrópolis. La parte baja estaba ocupada por las casas de los vecinos. La ciudad se extendía fuera de las murallas, siendo el lugar más conocido el Pla dels Albats.



MURALLA ROMANA. s. I aC
Defendía el único punto de la montaña que no estaba envuelto por los acantilados. Realizada con bloques de piedra poligonales, presenta una única puerta central y cuatro torres situadas a lo largo de un tramo lineal de 145 metros adaptado a la configuración del terreno.




EDIFICIO MEDIEVAL. s. XII
Edificio de forma irregular del cual se destaca la gran entrada y los pequeños habitáculos que dan a la calle principal, posiblemente talleres o tiendas.




CISTERNA ROMANA. s. I aC.
Se utilizaba para almacenar el agua de la lluvia, que era recogida de la parte superior de la montaña y conducida a través de dos canales hasta una pequeña balsa que hacía de filtro. Su escalera permitía bajar para limpiarla. Su capacidad es de unos 350.000 litros.


El agua de lluvia era conducida a través de dos canales a la balsa de decantación.



AREA DE PRENSADO Y BODEGA MEDIEVAL. s. XI-XII.
En este lugar había una prensa donde se elaboraba el vino y una bodega donde se guardaba en botas. Se observan, tallados en la roca, restos de lo que podía ser una prensa de vino y parte de una bodega semi-subterránea.




CALLE MEDIEVAL. s. X-XII
Con casas situadas a banda y banda, el tramo final de una calle con escaleras talladas en la roca y una cloaca central. Testimonio del trazado urbano de la ciudad medieval.




CASAS Y SILOS MEDIEVALES. s. X-XII.
Durante la época medieval, las casas de la ciudad ocupaban el espacio situado entre la muralla romana y la iglesia. Para construirlas, se utilizaba una técnica parecida a de los Iberos. Los silos son depósitos donde se guardaba el grano. Estaban escavados en la roca.




CANTERA ROMANA. s. II-I aC / s. X-XII.
De ella los romanos extrajeron la piedra para edificar la muralla y la torre-atalaya. A través de la obertura de trincheras se delimitaban las cuatro caras de un bloque y se desprendía del suelo. Se continuó explotando en la época medieval.





IGLESIA PREROMÁNICA. s. X.
De la primera iglesia se conserva uno de las ábsides laterales con puerta de arco de herradura. Elementos decorativos y las piedras de los muros fueron reaprovechados en la iglesia románica. Fue construida entorno al 929 y consagrada en el año 935.



IGLESIA ROMÁNICA. s. X-XII.
s. XI. Sobre el edificio prerrománico se levantó un nuevo templo de dimensiones similares al actual, aunque de menor altura y con dos puertas abiertas en la fachada sur. La cubierta era de madera y el techo de tejas.
s. XII. La ciudad y la iglesia quedaron dañadas después de un ataque de los almorávides, guerreros beréberes, alrededor de 1107. El edificio fue reformado levantando la cubierta y construyendo un cimborrio coronado con un campanario de torre. La puerta se traslado a la fachada de poniente.
Durante la Guerra de la Independencia (1808-14) y la Guerra Civil (1936-39) el interior sufrió daños considerables. Hoy, después de diversas restauraciones, presenta un aspecto similar al que ofrecería en el siglo XII.




NECRÓPOLIS SANT MIQUEL s. IX-XIX.
Las sepulturas antropomorfas son características de la alta edad media. La tumba era excavada en la roca con la forma del cuerpo humano. Reciben también el nombre de sepulturas olerdolanas, por ser en Olérdola uno de los primeros lugares donde fueron identificadas.





ATALAYA ROMANA s. I aC
Torre de vigilancia construida con grandes bloques regulares de piedra. Antiguamente estaba conectada con otras torres, esto permitía controlar el territorio y las vías de comunicación.



CASTILLO MEDIEVAL. s. X-XII
Aprovechando la atalaya romana, y adosada a ella, se levantó el castillo en la cima de la montaña. El edificio tenía usos militares y administrativos y era la residencia de los señores.




ESTRUCTURAS MEDIEVALES s. XI-XII
Aprovechando una pequeña plataforma del acantilado de poniente se encuentran estas casas, en el exterior del recinto, bajando por unas escaleras esculpidas en la roca se pueden observar un silo-cisterna y numerosos agujeros y encajes
















NECRÓPOLIS DEL PLA DELS ALBATS s. X-XI
En el exterior del recinto amurallado, desde la zona de picnic parte un camino que se adentra en pleno bosque y nos lleva a la Necrópolis del Pla dels Albats. Los restos de la capilla de Santa Maria se ven envueltos por un centenar de tumbas antropomosfas, muchas de neonatos y niños (albats), que dieron origen al nombre del lugar.






Se puede llegar a Sant Miquel d'Olèrdola por la autopista A-7, tomando después la carretera comarcal C-244 que lleva de Vilafranca del Penedés a Vilanova y la Geltrú. Sant Miquel d'Olèrdola se encuentra a 5 kilómetros de Vilafranca del Penedés, y el castillo a las afueras de esta localidad, por un camino que conduce al monte Sant Miquel.
En la puerta de las murallas se encuentra el parking y una zona de picnic. El precio de la entrada es de 2,30€, y todos los puntos de interés del recinto están bien informados con letreros que hacen una breve descripción en catalán, castellano e inglés, y detallan con un dibujo como era en su estado original. 
Los horarios del 16 de Octubre al 15 de Marzo, son en laborables de 10 a 14h, y de 15 a 18h, y en festivo de 10 a 16h. Del 16 de Marzo al 15 de Octubre, de 10 a 14h, y de 15 a 20h. Cierran los Lunes, 1 de Enero y el 25 y 26 de Diciembre.






En catalán


En catalán





ENLACES DE INTERÉS
http://www.mac.cat/esl/Sedes/Olerdola




SITUACIÓN